Visitando Asuán, en Egipto

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Cuando uno piensa en Egipto piensa en El Cairo, las pirámides de Giza, Luxor, el Nilo y la represa de Asuán, básicamente. Asuán es una puerta que se cierra a Medio Oriente y se abre a África y aquí el Nilo fluye serpenteante y muy vital entre muchas islas. En esas aguas navegan las felucas, esas naves de velas triangulas típicas del Nilo que van de orilla a orilla, de isla en isla. Esta ciudad está lejos de El Cairo, casi a 1000 kilómetros, así que se llega en avión, en tren o en autobús por la carretera que la une con la capital de Egipto. También puedes llegar desde Luxor, por supuesto.

Es uno de los destinos mas importantes de Egipto así que la cantidad de kilómetros que la separan de El Cairo no debe amedrentarnos. Hay aquí mucho para ver así que apunta algunos de los paseos que no te puedes perder. En primer lugar está la famosa Isla Elefantina, una isla que separa al río Nilo en dos canales. En su superficie hay ruinas de antiguos templos y está el nilómetro, el sistema que solían utilizar los egipcios para medir en otros tiempos las crecidas de su río. Además, hay muchas rocas que forman figuras y por esas rocas es que la isla ha sido bautizada con ese nombre, porque algunas simulan la figura de un elefante, aba en árabe.

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La ciudad tiene un museo, el Museo de Nubia, con una colección de tres centenares de piezas de distintos períodos históricos, un hermoso Jardín Botánico con árboles y plantas de muchos rincones del mundo y un grupo de tumbas, las llamadas Tumbas de los Nobles, que datan de la época antigua y que tienen frescos que reflejan la vida cotidiana de antaño. En Asuán además podrás ver un enorme obelisco de granito rojo sin terminar que, se cree, pudo medir unos 41 metros de alto y pesado más de 150 toneladas y el Templo de Filae. Este templo se desmontó y volvió a armarse en Egilika, es un templo dedicado a Isis y hoy ofrece a sus visitantes un espectáculo de luces y sonido maravilloso.

Finalmente, está el Monasterio de San Simeón que data del siglo XII, de donde partieron muchos monjes cristianos, responsables de la cristianización de los nubios, y el Mausoleo del Aga Kahn todo de mármol de Carrara. Y por supuesto, estando en Asuán no puedes deajr fuera del paseo la imponente represa que obligó al momento de su construcción al trasado de templos. La represa se construyó en los años ’50 y ’60 y es la proveedora de agua y electricidad del país. Se construyó bajo el gobierno de Nasser con mucha ayuda de la Unión Soviética: mide 5 kilómetros de largo, su altura mínima en el centro es de 76 metros y almacena unos 70 millones de m cúbicos de agua. Las vistas desde ella son maravillosas.

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