La céntrica Puerta del Sol madrileña

Puerta del Sol de Madrid

Pocos puntos hay más emblemáticos en Madrid que la Puerta del Sol. Lugar de reunión y fiesta el día de Fin de Año con las doce campanadas, mítico lugar para quedar con amigos y conocidos en su kilómetro cero, del que parten las carreteras radiales que comunican Madrid con el resto de España.

Junto a la Puerta de Alcalá o la fuente de la Cibeles constituye sin duda una de esas imágenes mentales que nos vienen a la cabeza cuando se nos menciona la ciudad.

Y sin embargo, aunque ahora nos parezca un centro neurálgico de la vida de la capital, lo cierto es que la que fue en su origen el lugar que ocupaba el acceso este de la urbe no se convirtió en un lugar de relevancia hasta el siglo XVI.

El por qué del nombre

Quizás os habréis preguntado por qué recibe este nombre. Pues bien, se la denominó “Puerta del Sol” precisamente porque contaba con un sol que adornaba su entrada, y que se ubicaba allí por estar orientada la puerta hacia levante. Sin embargo, el nombre bien pudo deberse precisamente a que al ser la puerta de entrada a Madrid, más oriental, era la primera zona por donde entraban cada día los primeros rayos de sol.

Algunos hechos históricos ocurridos en la Puerta del Sol

En este lugar se han vivido acontecimientos esenciales de la historia de España, algunos tan luctuosos como el asesinato de José Canalejas, presidente del Consejo de Ministros, en 1912. Y menos de veinte años después, en 1931, la Puerta del Sol se convertía también en un lugar clave en la proclamación de la efímera Segunda República.

¿Cómo es la Puerta del Sol?

Domina el espacio la Casa de Correos, con placas en su fachada dedicadas al levantamiento popular del 2 de mayo y a las víctimas de los atentados del 11 de marzo y a las personas que las ayudaron el día de la catástrofe.

También son dignos de mención la estatua del oso y el madroño, que preside la boca de la calle del Carmen desde 1967, y el popular cartel publicitario de neón de “Tío Pepe”, tantas veces reproducido en diversos soportes y que en la actualidad es el único superviviente de los numerosos anuncios que en otros tiempos había en esta plaza.

No se olvida, por supuesto, el famoso reloj de la Puerta del Sol. Es el símbolo de esta plaza y de Madrid, sobre todo el 31 de diciembre.

Reloj de la Puerta del Sol

Cómo acceder a ella

La calle principal que la atraviesa de lado a lado es la calle Mayor. Por un lado nos llevará hasta el Congreso de los Diputados y el Museo Thyssen, casi en el Paseo del Prado, después de cruzar la Plaza de Canalejas. Hacia el otro lado esta calle Mayor nos llevará practicamente hasta la Plaza Mayor.

En el sur de la plaza, en el lado donde está el famoso reloj, a la Puerta del Sol desembocan la calle del Correo, y la calle Carretas, mientras que al norte son tres calles las que desembocan: la de la Montera, la del Carmen y la muy comercial calle Preciados.

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Curiosidades de la Puerta del Sol

No hace falta recordar que aquí está el famoso reloj desde el que se dan en España las campanadas más famosas del país en fin de año. Sin embargo, antes de ese reloj, el que había era uno que malfuncionaba y que estaba en una iglesia que hoy día ya no existe: la iglesia del Buen Suceso. No la busquéis que como digo, ya no está. De hecho ahora hay una tienda de Apple donde antes estaba ese templo.

Otra curiosidad más, esta vez sobre el Oso y el Madroño. No siempre hubo un madroño ahí. Antes la estatua del Oso era una en la que el animal estaba a cuatro patas. Dice la historia que en el siglo XIII, tras una disputa entre la Iglesia y el Concejo de Madrid por los pastos y la caza, en recuerdo de aquel acuerdo final, se decidió acoplar al oso un madroño.

Estatua de Carlos III en Madrid

Y una última curiosidad: la estatua ecuestre de Carlos III, que para los no madrileños pueda parecer un elemento secular de la plaza, fue en realidad ubicada allí en una fecha tan tardía como 1994 y tras un referendo popular que eligió su ubicación. Se trata de una reproducción en bronce de la obra original, que se conserva en el museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ubicado en la calle de Alcalá.

Para conocer mejor Madrid:

Guía de museo en la ciudad.

Guía de restaurantes vegetarianos.

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