El Périgord francés, ruta medieval

perigueux

El Périgord nos ofrece una de las rutas más bellas de Francia. Situado al sur del país galo, el valle del Dordoña y el curso del río que lo atraviesa serán la senda que nos van a guiar a través de pueblos medievales dominados por castillos, de bellísimos paisajes, de granjas y cuevas prehistóricas. En estas últimas comienza su vida una comarca rica en Historia, desde las antiguas huellas de las cuevas de Lascaux hasta las misteriosas historias en torno a la Virgen Negra o la relación con los cátaros y los templarios.

Périgueux es la capital de la región, una ciudad dividida en dos también por la Historia: la antigua zona ocupada por los romanos en tiempos de Vercingetorix, y la más moderna, mucho más alegre y vivaz. Desde el barrio medieval de la ciudad, las cúpulas bizantinas de la Iglesia de Sant Front, su catedral, domina el núcleo urbano, sirviendo como punto de referencia para perdernos sin miedo por su entramado de antiguas calles y casas medievales donde además destacan las fachadas renacentistas que se yerguen junto al río Isle, que cruza la ciudad.

Viajando al Sur, en busca de los cursos de los ríos Vézere y Dordoña, nos dirigiremos a Limeuil, otro de los pueblos fortificados en la Edad Media, que empiezan a jalonar el Périgord. Tierra verde que contrasta sus escarpadas montañas con los valles húmedos e incluso con la vida más rural que se refleja en las muchas granjas que se divisan desde la carretera, el valle del Dordoña te va a mostrar muchos pueblos encantandores con un intenso sabor histórico, fortalezas y castillos que un día vieron luchar y morir a tantos cátaros exterminados por Simón de Monfort, como el castillo de Beynac.

Es aquí también donde famosos personajes como Ricardo Corazón de León, Leonor de Aquitania o Juan sin Tierra se hicieron un hueco en los libros de Historia.

Y así, entre castillos y burgos, aparecerá ante nuestros ojos Domme, a la que conocen como la “Acrópolis” del Périgord, ciudad de calles empedradas, de casas de recias fachadas levantadas sobre acantilados que dan al Valle del Dordoña y cuyas panorámicas, sobre todo, desde el mirador de la Barre, dejan asombrado al más frío de los turistas.

rocamadour

El curso del Dordoña nos va a mostrar muchos más rincones templarios pero nuestros pasos se dirigen ya presurosos hacia Rocamadour, ciudad de peregrinos y etapa hacia el Camino de Santiago. Ciudad de misterios, de leyendas, de terribles historias; ciudad legendaria, ciudad robusta y de pasado románico, recostada sobre el cañón de Alzou desde donde sus siete santuarios, sus iglesias, sus oratorios y sus capillas han divisado durante siglos las más extrañas historias. Ciudad donde reposa la famosa Virgen Negra y donde un día, Durandal, la espada del héroe Roland, se incrustara en la Roca de los Milagros. Ciudad de acantilados que rompen el amanecer para mostrarse fiera y el atardecer para, orgullosa, resistir el paso de los siglos.

Foto 1 vía: villaindordogne

Foto 2 vía: jmj

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1 comentario

  1. Max dice:

    Encanto, pureza, open-mind, ganas de echar a correr y hechar a volar… fantástico fin de semana en Périgord! Gracias por el “relato”

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