El Palacio Sara Braun, en Punta Arenas, Chile

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Cuando uno piensa en Chile hay ciertas ciudades que inmediatamente vienen a la mente. Una es Santiago, su capital, y entre las otras está Punta Arenas, una de las ciudades mas septentrionales del mundo. Dista unos 3 mil kilómetros de la capital del país y se fundó en 1848 persiguiendo el fortalecimiento de la presencia chilena en el estrecho de Magallanes. Aquí hace frío y sopla mucho viento así que había que ser realmente un pionero para instalarse en la zona en aquellos años.

Una de las familias pioneras es la familia Braun, la responsable de un hermoso palacio que está situado mirando a la Plaza de Armas de la ciudad: el Palacio Sara Braun. Esta mansión es un monumento nacional y atestigua el pasado del sur chileno. La señora Sara Braun era de origen ruso y se había casado con un empresario portugués hábil en los negocios, uno de los primeros en dedicarse a la cría de ovejas en este sector tan austral. Nogueira era su apellido pero en 1848 el empresario murió de tuberculosis y dejó a su esposa una cuantiosa fortuna. Ella, la dueña de casa, se convirtió así en una gran mujer de negocios.

Para 1895 había invertido parte del dinero es construirse una casa hermosa, un pequeño palacio con diseño francés. Como solía suceder en aquella época (tanto en Chile como por ejemplo en la vecina Argentina), las mansiones de la burguesía rica se encargaban a Europa: desde el arquitecto hasta los materiales, muebles y objetos de decoración. Todo llegó en barco y así, en 1905, la casa se terminó. Es un edificio de dos plantas: en el primer piso está la sala de música, el salón dorado, el comedor y la sala de billar con gran parte de los muebles traídos desde Inglaterra y Francia. En el segundo piso están los dormitorios y la biblioteca.

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Alrededor de la casa hay un hermoso jardín cercado por una reja artística y en una de las esquinas hay un bonito pabellón circular. Un año después de haber terminado la obra se construye una ampliación en el lado norte  que se integra perfectamente. También hay un jardín de invierno metálico donde aún hoy crece una parra que ya tiene un siglo de vida. Sara Braun, la rusa aventurera, murió en 1955 y legó la mansión a sus sobrinos quienes vendieron muchos muebles y dejaron caer la incertidumbre sobre el destino final de la casa. Por suerte en 1956 una organización social la compró. Para 1992 parte de sus salones eran ocupados por el Hotel José Nogueira, un alojamiento de 22 habitaciones.

En el antiguo comedor funciona el Bar Shackleton y todo, las habitaciones y el bar, funciona como una ventana al siglo XIX. Pero lo mejor es el jardín de invierno donde funciona el actual comedor del hotel, una enorme estructura metálica con ventanales que es maravillosa. No tienes que ser huésped del hotel para disfrutar de una comida aquí así que si vas de visita a Punta Arenas no te lo pierdas. Aquí mismo se hospedó el rey Juan Carlos en su visita a la ciudad. Y si no tienes mucho dinero para cenar prueba con el bar La Taberna que funciona donde antes estaba la cocina y la bodega del Palacio Sara Braun.

Foto 1: vía Skycrapercity
Foto 2: vía Chile

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