Villarrica, de Paraguay, culta y viajera

Catedral de Villarrica, en Paraguay

Villarrica, ciudad en el corazón de la región oriental en Paraguay, donde la cordillera dividen las aguas hacia los dos grandes ríos, el Paraná y el Paraguay, entre bosques, cerros y pastizales, fue fundada en 1570, pero no encontró su lugar en el mundo sino hasta 1682, cuando se aprobó su ubicación definitiva a orillas del majestuoso río Ybytyruzu. Para entonces había mudado siete veces de localización, y por eso la llaman “La andariega”.

Fue fundada en el Guaira, actualmente estados de San Pablo y Paraná en Brasil, y en 1592 se trasladó a una ubicación a cien metros al este de la actual. En 1599 estaba a orillas del río Mbotetei, a 100 leguas de la capital; en 1634 y luego de peregrinar durante cuatro años, se instaló en los campos de Yaru.

En 1642 sus habitantes migraron hacia Curuguaty y luego se dividieron en dos grupos; uno fundó la Villa Rica del Espíritu Santo y el otro Talavera del Rey, cerca del río Ypané. Entre 1674 y 1678 estuvo en Itapé establecerse en el Paraje de los Ajos, actualmente Coronel Oviedo.

También es llamada “la culta” por su rica tradición literaria y artística; es la cuna de muchos artistas y casi un museo a cielo abierto ya que las manifestaciones artísticas se encuentran a cada paso.

Hay mucho para ver y hacer aquí en Villarrica. Para saberlo todo acerca su historia lo mejor es visitar el Museo Municipal Maestro Fermín López, que funciona en una antigua casona de mediados del siglo XIX, y la Plaza de los Héroes, un homenaje a su valeroso pasado. La Catedral es un templo histórico cuyas campanas son las originales y tienen más de doscientos años. La Municipalidad funciona en un antiguo convento franciscano comunicado con la catedral por medio de un túnel.

En los alrededores se encuentra la laguna Ykua Pyta, un complejo turístico con piscinas, parrillas, campos de juego y botes de paseo; se puede visitar la Fuente de los Enamorados y el mausoleo de Manuel Ortiz Guerrero y el yacimiento arqueológico de Ytororo, en la cordillera de Ybytyruzu, con sus grutas, el cráter de un volcán extinguido y el sitio Itá Letra donde se han hallado inscripciones rúnicas.

Es muy fácil llegar a Villarrica, 173 Km. de Asunción, por la carretera 8 Blas Garay. Dentro de la ciudad será fácil moverse a pie o en uno de los populares “karumbé”, carros tirados por caballos que se popularizaron a mediados del siglo XX debido a la escasez de combustible; pintados de rojo y blanco (a diferencia de los de Encarnación que son amarillos), llevan sus lados decorados o estampada una frase jocosa o poética.

Foto Newdecmoi

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