Viajar en el Transiberiano, una gran experiencia

Transiberiano

Uno de los trenes mas populares y maravillosos del mundo es el Transiberiano. Cualquier aventurero se imagina cruzando Rusia, atravesando Siberia y llegando a Beijing a bordo de este tren de historias pasadas. Realmente es toda una experiencia y si eres un sujeto sociable sin duda será un viaje que recuerdes toda tu vida.

Evidentemente, no estamos hablando en esta ocasión del turístico Transiberiano, el considerado tren de lujo. y es que no hay que olvidar que el término “Transiberiano” hace referencia al recorrido en sí, no a un tren concreto, y por tanto, también el clásico tren de pasajeros rusos que cruza Siberia, debería ser considerado como Transiberiano. Es en estos trenes “normales” donde nos encontraremos a los pasajeros que os describo a continuación…

¿Con qué tipo de personas te encontraras en el viaje? Primero, seguramente viajarás en segunda clase ya que es más cómoda que tercera clase (y mas barata que la primera). Las personas que pagan esta categoría de billete en general son familias, estudiantes, soldados y turistas occidentales. Bastante variado.

Los soldados, jóvenes o viejos, en general viajan de regreso a sus hogares, van en busca de trabajo y, si siguen en el ejército, tal vez estén yendo a presentarse de nuevo. Viajan gratis. Por su parte las familias ocupan camarotes para viajar todos juntos y los estudiantes son en general nacidos en el este del país que estudian en la capital y regresan para pasar el verano en sus casas. En los vagones de segunda clase hay diez camarotes o compartimentos de cuatro camas cada uno. Cada vagón está custodiado y organizados por dos guardas o Provodnik que tienen su oficina cerca del baño y el calentador de agua.

Estos guardas recorren siempre el vagón, responden consultas, atienden a los pasajeros, descienden en todas las estaciones y controlan que todos estén arriba al momento de partir. Además venden tazas de té y con suerte son bastante sociables.  El viaje es largo así que te la pasas jugando a las cartas, comiendo o conversando con el resto de los pasajeros. Algunos viajan muchos días y a otros los verás sólo un par así que suele haber recambio de pasajeros en las estaciones.

Te tiene que gustar convivir pues cada largo vagón es como un edificio de departamentos con muchos vecinos y los hay buenos y malos.  Es decir, puede haber mucho ruido, puede haber gente ebria o fumadores y también puede haber gente de lo mas simpática. El guarda trata de controlar a los mas desubicados. ¿Te animas entonces a viajar en el Transiberiano?

Mientras te decides, te dejo con un relato en el que se cuenta algo de su pasado: Historia del Transiberiano.

si quieres leer más sobre viajes ferroviarios, aquí te dejo nuestro enlace: viajes en tren con Diario de un Turista.

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2 comentarios

  1. Tuareg dice:

    Un viaje mítico.
    Hay que resaltar que hacer “buenas migas” con los asistentes de los vagones – suelen ser estudiantes de turismo- es una muy buena manera de conseguir informacion adicional.
    Por cierto, muy bonita la foto!

  2. Realicé el Transmongoliano hace unos años y me encanto. Me ha gustado el artículo ya que me ha recordado a mi viaje. http://www.transmongoliano.com/

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