Un paseo por Sos del Rey Católico

Sos del Rey Catolico

No sé porqué no se le dan tanto realce turístico a lugares con un patrimonio y una historia tan notables. Sos del Rey Católico, situada a unos 125 kilómetros al norte de Zaragoza, es un claro ejemplo de ello.

El conjunto monumental de este pueblo es tal vez uno de los mejores que me haya encontrado en España. No en vano estamos en la cuna del rey Fernando el Católico.

Sólo con el hecho de anotar la gran cantidad de escudos nobiliarios que adornan las puertas de entrada de muchas casas nos damos cuenta de la importancia histórica de este pueblo. Con su Iglesia del Salvador y San Esteban, de estilo románico, y la Iglesia de San Martín, Sos del Rey Católico es un laberinto de callejuelas empedradas, casas de piedra y balcones con macetas.

Aún se conservan algunas puertas de las murallas y, en especial, su Judería medieval, un lugar que debéis recorrer sin ninguna duda. En realidad la judería de Sos del Rey Católico está formada por una sola calle, de la que parten una serie de pequeñas callejuelas y callejones, un laberinto intrincado que parecen perderse dentro del barrio.

Hay lugares muy pintorescos en la judería, como la calle Sal Si Puedes, la Plaza de la Sartén, llamada así por tener esa forma, o el Túnel del Perdón, la que hay que pasar sin respirar. Fijáos en las puertas de muchas de las casas de la judería. Veréis una cruz y la mezuzah judia tapada, símbolo de que el dueño de aquella casa se convirtió al cristianismo para no ser expulsado de España.

Los callejones de la judería de Sos del Rey Católico nos llevan hasta el Palacio de Sada, precisamente la casa natal de Fernando el Católico. Desde el jardín del palacio se tienen unas preciosas vistas de los alrededores del pueblo.

En las diferentes ocasiones que he logrado escaparme a Sos del Rey Católico, he oído en más de una vez el dicho de “si las piedras hablaran, serían las de Sos del Rey Católico”. Seguro que son tantas las cosas que tendrían que contar. Paseando por su judería, visitando el castillo y descubriendo sus recovecos, no podemos pensar sino que el dicho sea totalmente cierto.

Foto Vía: Que Sabes De

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