Neuchâtel, Suiza, escapada al Valle de los Relojes

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¿Eres un amante de los relojes, los mecanismos de precisión y los autómatas? Entonces debes visitar el Valle de los Relojes, junto al lago de Neuchâtel, en Suiza, para descubrir la verdadera cuna de la relojería: ciudades y museos que narran la historia de la pasión humana por medir y quizás atrapar el tiempo.

El recorrido por el Valle de los Relojes abarca 71 Km. a lo largo de los cuales recorreremos Neuchâtel, las villas relojeras de La Chaux-de-Fonds y Le Locle y Sainte-Croix, cada una con sus propios atractivos y museos.  Interesará al visitante saber que precisamente aquí en el Valle de los Relojes nació el arquitecto Le Corbusier, cuyo nombre era Charles Edouard Jeanneret-Gris, hijo de un laqueador de cajas de relojes y una profesora de música, y que él mismo se inició en el arte de la precisión.

Comencemos nuestro recorrido por Neuchâtel, la capital del cantón, al borde del lago del mismo nombre, dueña de una rica arquitectura y patrimonio cultural. Los emblemas de la ciudad son su castillo e iglesia reformada, de estilo gótico, construida durante la Edad Media. Visitaremos su Museo de Arte e Historia, que funciona en el Palacio de Bellas Artes y alberga cuatro exposiciones temáticas, entre ellas la famosa colección de autómatas de Jacquet-Droz.

Nos espera la villa relojera de La Chaux-de-Fonds. La ciudad tiene un trazado ortogonal, metódicamente planificada en un plano que parece un tablero de ajedrez. En sus calles conviven estrechamente residencias y talleres; de hecho, La Chaux-de-Fonds y Le Locle se han transformado en los siglos XIX y XX en un gran taller de relojero. El paisaje urbano de La Chaux de Fonds es el típico de la industria relojera, y ha sido propuesto para integrar el Patrimonio Mundial de la Humanidad, ya que su conjunto arquitectónico representa un momento importante de la historia de la humanidad: las calles, los edificios y las fábricas se diseñaron pensando en la industria relojera, y otorgan a la ciudad un aspecto tradicional y al mismo tiempo innovador y auténtico.

La Locle y La Chaux-de Fonds comparten un destino común; las dos fueron víctimas de incendios, y en las dos la reconstrucción surgió de un consenso entre el ideario social de higiene urbana y la llamada “economía del reloj”.  Aquí en La Chaux-de-Fonds se encuentra el Museo Internacional del Reloj, fundado en 1902; alberga más de 3.000 piezas de Suiza y otros lugares del mundo, un centro de restauración de relojes antiguos en el cual se puede ver trabajar a los especialistas, y un centro de estudios interdisciplinarios del tiempo. En el parque luce un monumental carillón realizado por el escultor italiano Vignando en 1980.

En Le Locle visitaremos el Museo de Relojes, que funciona en el castillo de Les Monts, construido en el siglo XVIII. Está poblado de maravillosos mecanismos de precisión; por ejemplo en la planta baja hay relojes de péndulos y una exposición acerca de la historia del reloj, y también hay autómatas y otros sorprendentes objetos.

La última etapa de este recorrido es Sainte-Croix / Les Rasses, en el Jura del Vaud, a 20 Km. de Neuchâtel y otro tanto de la ciudad francesa de Pontarlier. Renombrada por sus autómatas y cajas de música, a fines del siglo XIX fue uno de los más renombrados centros de fabricación de estos mecanismos alcanzando casi la perfección. Esta historia se puede conocer visitando sus dos museos: Centro Internacional de la Mecánica Artística (CIMA) en Sainte-Croix y el Museum Baud en el pueblo cercano de L’Auberson.

Es muy fácil llegar a Neuchâtel en ferrocarril desde las principales ciudades suizas y también desde París con el TGV en algo menos de cuatro horas de viaje. Si prefieren volar, los aeropuertos más cercanos son los de Ginebra – Cointrin, a 1 hora y media de viaje, o el de Zurich – Kloten, a poco más de dos horas. Si la idea es quedarse, encontrarán excelentes alojamientos en todo el recorrido, adaptados a todos los gustos y presupuestos. Comer no será problema: abundan los restaurantes populares, en los que no deben dejar de saborear la especialidad local: tripas estilo Neuchâtel, fondue de queso y cerveza artesanal.

Foto: vía Turismo Neuchatel

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3 comentarios

  1. Claudio Pagano dice:

    Me encantaria poder hacer ese viaje tengo Local en Buenos Aires de Relojes Antiguos,y aca tambien se reparan a nuevo,Tambien tengo un Jaques Droz de Pulsera de los años 50 junto a un Henry Moser ,y si fueran tan amables me gustaria saber informacion de la Marca de Relojes Grant Watch Co

  2. Hola desde Agentina me podrian contactar con alguien de la antigua Firma de Relojeros Grant Watches Co.Gracias

  3. JAMES ORTEGA ARGOTI dice:

    Me gustaría tener contacto con vendedores de fornituras (piezas) de relojes de péndulo antiguos de pared. Tengo varios que necesitan piezas que no se consiguen en Colombia y que su origen es alemán pero con un gran comercio en Suiza, Bélgica y Austria.
    Cualquier información agradecería por valiosa.
    Muchas Gracias.
    James

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