Historia de la Catedral de León

Catedral de Leon

Dicen las crónicas posteriores a su construcción que la Catedral de León es de un estilo casi imposible de imitar. Sobre todo por lo complejo que fue para sus arquitectos y obreros el levantarla. Tanto es así que los constructores de la época no querían ni tomarla como modelo para las iglesias y catedrales posteriores.

La intención de cada ciudad en el siglo XII era tener la mayor iglesia de los alrededores. Una catedral que fuera la envidia de las otras. La Pulchra Leonina, como también se conoce al templo leonés, quiso ser una de ellas. No se sabe con exactitud el nombre de muchos de sus arquitectos, pero la mayoría de ellos posiblemente eran de influencia francesa, ya que la Catedral de León es la que más se asemeja a las iglesias francas de la época.

Tan compleja resultó su construcción, como os decimos, que hubo de derrumbarse buena parte de las murallas que rodeaban León y trabajar arduamente en la cimentación del terreno. Si bien la idea surgió ya en el año 1064, había llegado mediados del siglo XIII y solo se habían colocado los cimientos. Aquello parecía ir para largo…

Corren incluso leyendas sobre el retraso de las obras de la catedral. Una de ellas es la que se conoce como la leyenda del topo. Cuentan que mientras colocaban los cimientos de día, un topo destrozaba de noche todo el trabajo que se había realizado. Tuvieron que ser los propios leoneses los que, haciendo guardia por las noches, acabasen con aquel topo ya considerado incluso maligno. Hoy, en la Puerta de San Juan de la fachada oeste, cuelga un pellejo, el que dicen que pertenecía al topo de la leyenda.

Sin embargo, a partir de colocar el sustento del templo, las obras adquirieron un mayor dinamismo gracias a los diseños del Maestro Enrique, uno de los principales arquitectos de la catedral. Para ello se pensó reducir los muros a su mínima expresión, ocupando los espacios con vidrieras. Sin ir más lejos las vidrieras de la Catedral de León forman parte del mejor conjunto medieval en su estilo del mundo.

El Maestro Enrique fallecería en el año 1277 sin poder ver concluida su obra. Le sucedió el arquitecto español Juan Pérez, quien no concluyó la estructura fundamental de la catedral hasta 1302. Las obras seguirían marchando lentamente, hasta el punto de no levantarse la torre sur sino hasta el siglo XV.

Estas demoras provocaron que hoy podamos contemplar una gran variedad de estilos en toda la catedral. A pesar de lo que costó construirla y de su complejidad, asistimos hoy a una de las maravillas más fascinantes de la arquitectura en España.

Foto Vía Iberocycle

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