Florencia, escapada a la cultura italiana

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Florencia es sinónimo de cultura: aquí no solamente nació Dante Alighieri, sino que fue la ciudad de una influyente familia de mecenas, los Médicis, y toda ella a través de sus monumentos respira arte y cultura.   Enmarcada en un paisaje de excepcional belleza, con las colinas del Fiesole como telón de fondo y surcada por el caprichoso río Arno, nos invita a descubrir sus formas, sus aromas, sabores y colores, como la cúpula roja de su Catedral, el campanil blanco y verde, la torre dorada del Palacio Vecchio… y a dejarnos llevar por las sensaciones que puede producir una dosis intensa y super-concentrada de gloriosa cultura italiana, igual que el escritor Stendhal:  el Sindrome de Florencia.

Florencia es actualmente una ciudad intensa, con una creciente  economía diversificada, un tránsito turbulento, sus calles holladas por miles y miles de turistas… El corazón medieval y renacentista de Florencia es impactante y parece increíble que en un perímetro tan pequeño puedan concentrarse tantas maravillas; sin embargo, hay otros barrios llenos de encanto, más calmos y auténticos, que nos permitirán recuperarnos, quizás sencillamente sentados en una terraza frente a una placita florentina, disfrutando de un auténtico café italiano mientras miramos pasar el mundo.

Es difícil saber por dónde empezar, ya que hay una Florencia medieval, la Florencia de los alrededores, las colinas, el centro histórico, las plazas, los palacios y jardines, los museos, los alrededores de cada una de sus iglesias y monumentos.  Comencemos por el corazón medieval.  Aquí encontraremos un conjunto emblemático integrado por la Plaza del Duomo, el Duomo y sus alrededores.  Aquí se formó el corazón intelectual  de Florencia, con palacios y santuarios dominando las calles comerciales, los genios florentinos y el alma del poeta Dante Alighieri.

Visitaremos el Museo dell´Opera del Duomo, y el Museo Nacional del Bargello, sede del antiguo poder ejecutivo y judicial de Florencia; su anciana fachada data del siglo XIII.  La entrada medieval está ornada por un largo pórtico de arcadas que conduce a una pintoresca escalera, una de las más bellas de Italia. No dejemos de visitar la Casa del Dante, en el barrio medieval, donde podremos saber más acerca de los orígenes de su familia, la nobleza florentina, su vida en la villa y en el exilio, su amor por Beatrice , y también sobre su creación máxima La Divina Comedia, evocada por las ilustraciones de Botticelli.

Recorramos ahora la Piazza della Signoria y los Ufizzi,  con el Palazzo Vecchio, morada de la gloriosa familia Médicis; les aconsejamos realizar las reservas con anticipación ya que es uno de los lugares más visitados de Florencia.  No es para menos: la riqueza incomparable de sus museos y la fastuosidad del palacio atraen al mundo entero.    La Plaza era el centro político de Florencia, rodeada por edificios de espléndida arquitectura.  Aquí podremos ver grandiosos monumentos, como un verdadero museo al aire libre: en el centro la estatua ecuestre de Cosme I de Médicis, realizada de Jean de Bologne; en ángulo con el Palazzo  Vecchio una impactante Fuente de Neptuno, realizada en 1576 por Ammannati; antes del palacio, una copia del león Marzocco de Donattello y otra del David de Miguel Ángel.

Queda muchísimo en el tintero y seguramente dejaremos Florencia con la sensación de que no lo hemos visto todo, razón más que suficiente para volver.  Si la idea es quedarse, encontrarán una gran variedad de alojamientos, desde lujosos hoteles en mansiones medievales hasta sencillos ByB, pero en cualquier circunstancia les aconsejamos reservar antes de llegar a Florencia, ya que es uno de los lugares más turísticos de Italia.

Comer no será problema: Florencia se distingue por ofrecer a los visitantes opciones que van desde las populares tratorías hasta los restaurantes más refinados.  No dejemos Florencia sin saborear la auténtica gastronomía toscana, simple y elaborada al mismo tiempo, como el lampredotto, que son tripas a la moda del lugar, las carnes grilladas a la florentina y las infaltables pastas.

Es muy fácil llegar a Florencia, pues posee dos aeropuertos: el Internacional Galileo Galilei y el Américo Vespucio que recibe vuelos directos.  También pueden abordar trenes en distintas ciudades europeas que los dejarán en la Estación Campo de Marte.  Para moverse dentro de la ciudad, lo mejor es a pie o en bicicleta.

Foto: WikiPedia

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