Escapada a Playa de las Catedrales, fuerza de la Naturaleza

playa-de-las-catedrales

¿Qué te dicen estos nombres: Playa de La Pelusa en Cerdeña, la Playa de Cleopatra, en Alanya, Turquía, donde, se dice, Marco Antonio disfrutó de su romance con la reina de Egipto, playa de Tsambika en Rodas, playa CBeach en Cannes, Francia?… Sin dudas estamos hablando de las mejores playas del mundo. Precisamente entre éstas se encuentra la Playa de Las Catedrales, o As Catedrais, o mejor llamarlas por su verdadero nombre: Augasantas, en Ribadeo, provincia de Lugo, Galicia.

Declaradas Monumento Natural, deben su nombre a los impactantes acantilados tallados por la fuerza de las aguas y el viento dibujando arcos y agujas que nos recuerdan los templos y catedrales góticas.

Interesará al viajero saber que Ribadeo se encuentra en la desembocadura del río Eo, y es la villa histórica en la que se produce el hermanamiento entre Asturias y Galicia. Comencemos nuestro recorrido por el Centro de Información a turistas de Ribadeo, donde nos proveerán de una tabla de mareas, elemento imprescindible si queremos disfrutar a fondo la belleza de la Playa de las Catedrales.

Con los horarios de las mareas, calzado para el agua, ropa cómoda y nuestra cámara fotográfica, estaremos listos para asistir a uno de los espectáculos naturales más impresionantes. Es que con la marea alta, la playa desaparece y el paisaje se transforma mágicamente, pero para ver los arcos y acantilados, es necesario acercarse en la hora de la marea baja.

El paseo entre acantilados tiene unos 300 metros de extensión que podremos recorrer entre grutas angostas, grandes arcos, pasillos de arena fina, realmente una playa completamente diferente a todo lo conocido que se visita como un museo a cielo abierto o una expedición a un mundo rocoso y sorprendente.

Al final del paseo y tras cruzar tres majestuosos arcos llegamos a  uno de los lugares más fotografiados de la Playa de las Catedrales. Luego de las escaleras que permiten llegar a la parte que no cubre la marea, continúan otros parajes quizás no tan espectaculares pero igualmente bellos, con sus altas paredes de roca y senderos que llevan a lo alto de los acantilados.

Es muy fácil llegar a Ribadeo, por la carretera N-634 paralela a la costa que conecta el País Vasco, Cantabria, Asturias y el norte de Galicia; también la N-642 que conecta Ribadeo con la capital a través de la N-640. Ribadeo se encuentra a 86 Km. de Lugo o 199 Km. de Ourense. También se puede llegar con los ferrocarriles de vía estrecha de la línea Ferrol-Gijón, y aunque los aeropuertos más cercanos son los de Asturias o Avilés, a 133 Km., cuenta con un aeródromo situado en Vilaframil que permite el tránsito de taxis aéreos.

Si la idea es quedarse, encontrarán hoteles y casas rurales. Comer no será problema: hay restaurantes, mesones, cervecerías, pizzerías y cabañas, con opciones para todos los gustos y presupuestos. No importa donde vayan a comer, no deben dejar de saborear la sabrosa gastronomía local en base a mariscos, pescados y su tradicional repostería artesanal.

Si se trata de llevar algo de recuerdo a casa, lo mejor son los artículos en madera de ribeira y las rederas.

Si quieren tener otra visión de las playas, les recomendamos acercarse al puerto deportivo de Porcillán donde recalan yates, embarcaciones deportivas y los típicos botes a vela de la zona. Desde aquí parte un barco turístico, que recorre la ría entre veleros. Si llegan un miércoles, podrán disfrutar de su mercado semanal; las fiestas típicas de Ribadeo son el cruce a nado de la ría, las romerías de As cruces y la Regata de Veleros en mayo, y las fiestas patronales en el mes de septiembre.

Foto: Juanrrri

Tags: ,

Imprimir


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top