El Monasterio de Poblet en Tarragona

Monasterio de Poblet

Poco después de salir de L’Espluga de Francolí, en la provincia de Tarragona, llegamos hasta el Monasterio de Poblet, una de las abadías cistercienses mejor conservadas de Europa. Este monasterio está situado en el término municipal de Vimbodí y Poblet, y se convierte hoy en nuestra escapada de fin de semana.

Fundado a mediados del siglo XII por Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona y rey de Aragón, este lo donó a la comunidad cisterciense de la abadía de Fontfroide. Su momento álgido tuvo lugar a finales del siglo XIV, cuando se convirtió en panteón real de la Corona de Aragón durante un siglo. Actualmente está considerado, desde 1991, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por el hecho de ser uno de los conjuntos abaciales más importantes de Europa.

Accedemos a él a través de un paraje de enorme belleza, rodeados de una exhuberante vegetación que invita al silencio y el misticismo. Al conjunto del monasterio se entra por la Puerta Real, con sus dos torres en los extremos que traslucen el carácter militar que también tuvo este monasterio. Junto a la Puerta Real se halla la Bodega, una impresionante sala que, en cuyo superior, alberga un museo sobre el monasterio. Lo podéis visitar para entrar con nutrida información del recinto.

Tras la bodega aparece el claustro, construido en estilo gótico y cisterciense, a excepción del templete del centro, que es románico. Este templete alberga una fuente, cuyo sonido realza el aura mágica del conjunto. Alrededor del claustro encontramos las diferentes dependencias monacales, como el refectorio del siglo XIII, la cocina y el calefactorio. Tras el claustro llegaremos a la Sala Capitular, en cuyo suelo vemos las tumbas de hasta once abades del monasterio, quienes vivieron entre los siglos XIV y XVI.

A la izquierda de la Sala Capitular tenemos la Biblioteca y el Dormitorio, a los que también se puede llegar a través de una escalera desde la propia iglesia. Precisamente es la iglesia el conjunto más interesante de todo el monasterio. Se comenzó a construir en 1166, aunque la fachada es barroca y del XVIII. Posiblemente sea el mejor conjunto cisterciense de España. Es aquí donde podemos encontrar el Panteón Real.

De las dependencias que nos quedarían por visitar están las puertas de Prades y Dorada, las capillas de Sant Jordi y Santa Catalina, y los pequeños palacios del Abad y el Rey Martí.

Sin lugar a dudas el Monasterio de Poblet es una de las obras cumbre de nuestra arquitectura. Como Patrimonio de la Humanidad y como gran símbolo de los monasterios europeos, resulta de visita imprescindible.

Foto Vía Conciencia Eco

Tags: ,

Imprimir


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top