El hechizo de Sintra, en Portugal

Imagen de Sintra

Sintra es un precioso pueblo portugués, al pie de la sierra del mismo nombre; tan extraordinario, que se ha creado una categoría especial para incorporarla al patrimonio de la Humanidad: paisaje cultural. Esto es Sintra, una combinación fascinante, un milagro de la naturaleza a pocos minutos de la ciudad de Lisboa, que conquistó el corazón de nuestros más remotos antepasados, con decenas de lugares para ver y dejarse magnetizar por las extrañas fuerzas que surgen de la entraña de la sierra.

Habitada desde tiempos inmemoriales como lo muestran los hallazgos arqueológicos que se exponen en el Museo de Odrinhas, en el siglo XVII el primer rey de Portugal, Alfonso Henriques, construyó sobre un palacio árabe la residencia que hoy es el símbolo de Sintra: el Palacio de la Villa, con indudable impronta árabe que convive con las chimeneas medievales.

Sintra forma parte del exuberante Parque Natural Sintra-Cascais, un vergel en la aridez de la llanura; es que el aire húmedo del Atlántico, al encontrarse con la sierra granítica, se condensa y cubre todo con una bruma misteriosa y esta cuota de humedad permite que la vegetación se desarrolle como si estuviésemos en plena selva. Pero no es solamente la fuerza de la vida vegetal; la sierra irradia un magnetismo natural proveniente de la abundancia de hierro en el granito, por eso atrajo en otros tiempos a los seguidores de cultos esotéricos.

Si algo le resulta familiar, es porque el director de cine Roman Polansky filmó aquí algunas escenas de La Novena Puerta, película basada en la novela El Club Dumas, de Perez Reverte, un la que Johnny Depp personifica a un bibliófilo que busca un incunable ilustrado por el mismo Diablo.

Sintra fue elegida por reyes y aristócratas lusitanos para instalar sus residencias de verano, construyendo hermosas mansiones transformadas en alojamientos para el turismo rural; actualmente meca del turismo de bodas pues las parejas portuguesas vienen aquí a casarse, también fue la preferida de intelectuales y escritores como Lord Byron, Fernando Pessoa que le dedicó varios poemas; y el escritor José María Ferreira de Castro, autor de A selva, sobre la selva amazónica, cuyos restos reposan en la sierra bajo un bloque de granito.

Lugares para ver: el Palacio de la Pena, en un pico de la Sierra;  el de Monserrate cuyos jardines albergan especies exóticas únicas en Portugal. El colorido y pequeñísimo casco antiguo, con sus callejuelas, palacetes y fuentes cubiertas de azulejos. El Palacio Real, con su labertinto de escaleras, jardines y galerías, se destacan los azulejos esgrafiados. Algunas salas tienen techos pintados a mano; se dice que aquí Luis de Camões recitó las Lusiadas, poema épico portugués en honor al navegante y descubridor Vasco de Gama. Museo Brinquedo y su colección de cuarenta mil juguetes de todos los tiempos; Museo de Are Moderno.

Renglón aparte para la Quinta da Regaleira, construida por Carvalho de Monteiro a fines del siglo XIX; era un hombre de negocios apasionado por la filosofía, el ocultismo y la masonería, que decidió crear un jardín inspirado en una misteriosa obra renacentista, El Sueño de Polífilo, de Francesco Colonna. Es un jardín onírico, con un espectacular pozo dividido en nueve círculos como en La Divina Comedia, a 27m. bajo tierra. La residencia es una insuperable mezcla estilística.

La hotelería en Sintra es excelente ya que el turismo es una de sus principales actividades; hay un abanico de posibilidades para todos los gustos y presupuestos. Es muy fácil llegar pues se encuentra a 31 Km. al noroeste de Lisboa.

No dejemos la sierra sin probar su respostería, como los travesseiros y queijadas que se hacen igual que en el siglo XII.

Foto: vía Flickr

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1 comentario

  1. Raúl dice:

    Sintra lugar magico, sin duda.

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