Complejo de Quejana, en Alava, escapada al medioevo

quejana en Alava

El municipio de Ayala se encuentra al norte de la provincia de Álava, en el límite con Bizkaia. Es un lugar lleno de historia, el más extenso de toda la región, formado por 24 núcleos poblacionales que totalizan dos mil habitantes. Custodiado por la Sierra Salvada o Garobel, nos ofrece un magnífico escenario con sus pequeños montes, praderas y valles, bosques y caseríos. Precisamente aquí se encuentran unas increíbles casas-torre medievales y lo más importante, el complejo monumental de Quejana-Kexaa, con su palacio fortificado, convento y la torre-capilla, donde descansan los restos de don Pedro López de Ayala y su esposa Leonor de Guzmán y es el lugar que hoy les invitamos a conocer.

El conjunto medieval de Quejana se levanta sobre el valle de Ayala. La plaza está compuesta por una torre almenada y torres esquineras cuadradas construidas en el siglo XIV; perteneció a la familia Ayala. Dentro del Palacio Fortificado se encuentra el Museo de Arte Sacro de Quejana, que nos cuenta la historia de esta familia, documentos, objetos, imágenes y maquetas. El convento es del siglo XVIII y perteneció a la orden de los dominicos, que guardaron celosamente por más de seiscientos años unas magníficas obras de arte que hoy se exponen en el Museo.

Excepto el convento, todo lo demás se puede visitar aunque obligatoriamente se debe concertar anticipadamente con el Ayuntamiento. Veremos el torreón-capilla de la Virgen del Cabello, una construcción maciza con la capilla en la planta baja, donde se encuentran los sepulcros de alabastro con las imágenes yacentes de Pedro López de Ayala y su mujer Leonor de Guzmán. El retablo de estilo gótico es una copia del original, del siglo XV, que se encuentra en la Galería de Arte de Chicago.

Las casas-torre, otra curiosidad de la época, ejemplo de la arquitectura vasca atlántica,  eran residencias fortificadas de las cuales se han llegado a contar más de cincuenta en la comarca Cantábrica-Alavesa, la mayoría de ellas ubicadas en Ayala. Actualmente tienen finalidades variadas, muchas han sido restauradas y se pueden visitar, como la torre de Zubiete, en Llanteno, sobre el río Ibaizabal y custodiando el puente. Es de cuatro plantas y luce en su frente los escudos de Murga-Salazar. También aquí se puede ver la Torre de Ureta, entre los ríos de Herrerías e Ibaizabal, vigilando un cruce de caminos. Se conserva su torre cuadrada del siglo XV de once metros de lado, dos plantas y tejado a cuatro aguas. La Torre de Negorta, en Zuaza, una de las más características, construida a fines del siglo XV, de diseño cuadrado y dos plantas.

El entorno natural no es menos impactante. Nos encontramos en el Barranco de Delika, un mirador sobre el salto del Nervión de 270 vertiginosos metros de altura; frente a nuestros ojos se abre la llanura en toda su extensión con las sierras de Salvada como telón de fondo. Si les gusta caminar, aquí encontrarán varias rutas senderistas bien señalizadas.

Es muy fácil llegar a Ayala, que se encuentra a unos 30 Km. de Bilbao, en ferrocarril, taxi, autobús, y también con el transporte bajo demanda subvencionado por la Diputación Foral de Álava.

Si la idea es quedarse, encontrarán hoteles y casas rurales en el valle de Ayala ideales para ir con niños por la tranquilidad del lugar y la amplitud de las habitaciones; también pueden buscar  alternativas en Bilbao o Vitoria, donde encontrarán alojamiento para todos los gustos y presupuestos. Comer no será problema: hay restaurantes en Ayala y todos los pueblos vecinos donde se puede disfrutar la auténtica gastronomía vasca, en base a pescados y mariscos, hortalizas y cereales, con sus populares pintxos acompañados por txakoli, joven vino afrutado que se elabora con métodos artesanales en las bodegas de Ayala.

Foto: Departamento de Cultura

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