Cinque Terre, escapada al Renacimiento

manarola en cinque terre

Este impactante Parque Natural en la provincia de La Spezia, sobre el Mar de Liguria, en Italia, con sus calas y promontorios, pequeños puertos con casitas de pescadores de todos los colores y los cultivos aterrazados sobre los inmensos acantilados es tan fascinante, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  Debe su nombre a los cinco pueblos costeros -Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore- que se extienden a lo largo de ocho kilómetros de la Riviera de Levante.  Es un patrimonio natural único que se ofrece a los turistas amantes de la belleza inexplorada de la Naturaleza, con senderos para recorrer, aguas transparentes para tomar un baño y estos pequeños pueblos para descubrir y deleitarse con su gastronomía y la amabilidad de su gente.   Les invitamos a descubrir estos tesoros.

La menor época para hacer este viaje es entre abril y octubre, con menor afluencia de turistas y que nos permitirá disfrutar al máximo la escapada. El Parque Nacional es un área protegida de más de cuatro mil hectáreas entre Levanto y Portovenere,  Su  principal característica  son los cultivos aterrazados dedicados a vides y olivos, contenidos por unos siete mil kilómetros de pequeños muros de piedra que se extienden desde Punta Mesco hasta Punta Montenero.  Este tipo de cultivo le ha valido la designación de Patrimonio de la Humanidad y especiales medidas de protección.  Sus productos característicos: el aceite de oliva, un vino blanco dulce que solamente se produce en Cinque Terre, los limones de Monterosso y la miel o “sciacchetrà” con Denominación de Origen Controlada.

Para acceder al Parque deberán gestionar la Cinque Terre Card, que también les permitirá viajar en tren, autobuses entre pueblos y realizar el recorrido botánico de Torre Guardiola.  Para visitar el Parque, deberán llegar hasta alguno de los pueblos de Levanto o La Spezia, ideales para tomarlos como base para las distintas excursiones y recorridos.

Cosas para hacer: Recorrer los senderos señalizados de Cinque Terre; el principal es uno que parte de la Iglesia de Sant´Andrea, del siglo XIII, y serpentea hasta un viejo castillo por una ladera un poco empinada.  Es un sendero agradable y el ascenso es facilitado por unos grandes escalones tallados en la piedra, y nos llevará hasta el Semaforo di Sant´Antonio, con magníficas vistas del Parque y el pueblo de Monterosso, donde tuvo su residencia el poeta Eugenio Montale, Premio Nobel de Literatura. Realizar una excursión por mar hacia Génova, o hacia Portofino.  Visitar el pueblo de Levanto, pequeña y encantadora aldea de callejuelas sombreadas; las fachadas de las casas de la calle Garibaldi conservan pinturas del siglo XVI representando caricaturas grotescas.  Aquí podremos visitar también la iglesia de la Santissima Annuziata, de los siglos XV-XVI en la que también se realizan exposiciones artísticas. Paseos en bicicleta, submarinismo, kayakismo y buceo en las playas de Monterosso o Riomaggiore.

Si la idea es quedarse, les recomendamos buscar algo en la tranquila Levanto o en la modernista La Spezia. Levanto se encuentra en un valle pintoresco, con pueblos medievales, lugar elegido por la nobleza genovesa para sus vacaciones. Es muy fácil llegar, en coche desde Génova de la que está a sólo 85 Km., en tren o en barco desde Génova o Portofino en temporada.

La Spezia es un puerto encantador, en el Golfo de los Poetas, en homenaje a Lord Byron y Mary Shelley que venían aquí a pasar sus vacaciones; más conocida por su desarrollo industrial, apartada de las grandes rutas turísticas, es ideal para hacer base y planificar las excursiones en el Parque. Es muy fácil llegar en su propio automóvil, en autobús, tren o barco.

En estos dos pueblos, y también en los pequeños pueblitos intermedios, encontrarán abundante oferta hotelera pues son muy turísticos. Comer no será problema: hay restaurantes para todos los gustos y presupuestos.

Queda muchísimo en el tintero. No dejemos La Spezia sin visitar el Museo Amedeo Lia, que funciona en un convento del siglo XVII, donde podremos disfrutar auténticas obras del Renacimiento italiano, como pinturas de Cranach el Viejo, Tiziano o el Tintoretto.

Foto: Sitio Oficial del Parque

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