Asturias y la Costa Verde

paisaje asturiano

Asturias es uno de los principales destinos turísticos del norte de España. La Asturias de la costa y la del interior, la que se asoma al Cantábrico o la que asciende valles y montañas en el corazón de los Picos de Europa (no en vano es la comunidad autónoma más montañosa de España). Una región marcada por sus costumbres y sus tradiciones, por la gastronomía y los paisajes, el arte románico y las historias y leyendas que corren en ella desde tiempos ancestrales.

La variedad de paisajes en Asturias es uno de sus rasgos más significativos. Del mar a la montaña apenas hay algo más de 50 kilómetros, de ahí que desde el punto de vista turístico nos encontremos ante un enclave muy especial. De pasar un día de playa frente a las costas del Cantábrico a un fin de semana rural junto a los Picos de Europa solo hay media hora en carretera, algo que de lo que se enorgullece una comunidad como esta.

Precisamente la costa asturiana es uno de sus grandes encantos. Su litoral tiene más de 230 kilómetros, los que se encuentran entre Castropol, uno de los primeros pueblos asturianos viniendo desde Galicia, hasta Ribadedeva, ya en la frontera con Cantabria. En este recorrido por lo que se denomina la Costa Verde asistimos a un escenario formado por más de doscientas playas y alrededor de veinte concejos.

Comenzando la ruta turística por Asturias

Lo más recomendable para hacer una ruta turística por la Costa Verde es tomar el coche y seguir la carretera E-70 a lo largo de la costa. El inicio bien podría ser en Castropol, uno de los primeros pueblos asturianos nada más atravesar la frontera con Galicia. Precisamente es la ría de Eo la que lo separa de Ribadeo, en Lugo. Pueblo pequeño y marinero que cuenta con un patrimonio civil y religioso de gran interés que podemos visitar.

De Castropol a Tapia de Casariego, nuestro próximo destino, apenas hay diez kilómetros. Aquí veremos uno de los puertos de mar más bonitos dentro de su sencillez de la Costa Verde. Las playas que hay diseminadas por todo el municipio son también más que interesantes. Tanto es así que en verano la población de Tapia de Casariego se multiplica. En los últimos años son muchos los que se acercan hasta aquí para disfrutar de su buen ambiente, tradicional pero muy turístico a la vez.

A veinte kilómetros de Tapia de Casariego llegamos a Navia, un enclave de enorme belleza paisajística y que cuenta con enclaves de interés como la Iglesia de de Nuestra Señora de la Barca, la Casa de Coaña y los restos de sus antiguas murallas. Muy cerquita de Navia (por cierto, tierra de muy buena sidra) podemos desviarnos hasta Villayón para conocer las Cascadas de Oneta, una de esas joyas escondidas de Asturias pero que son todo un regalo de la naturaleza.

Al salir de Navia, y tras pasar Puerto de Vega, entramos en Luarca. Se trata de una de las villas marineras por excelencia en Asturias, de gran tradición ballenera. Hay que recorrer sus barrios de pescadores y subir hasta la Capilla de San Roque para tener una panorámica excepcional del pueblo y el mar. Desde el puerto se puede iniciar el paseo por el centro histórico, para continuar por el faro y La Atalaya, antigua torre vigía de los balleneros.

La siguiente parada desde Luarca sería Cudillero, posiblemente uno de los pueblos más conocidos de la Costa Verde. Un lugar muy tranquilo en invierno, pero que durante el verano se llena de turistas. Tanto las playas de los alrededores como el anfiteatro de colores que forman sus casas lo convierten en un rincón lleno de encanto. Hay que visitar su puerto, la Iglesia de San Pedro del siglo XVI, los miradores sobre el pueblo y la Fuente del Canto.

Para saber más: sitios qué ver en Cudillero

Cudillero en Asturias

 

Al salir de Cudillero la carretera nos llevará rápidamente hasta Avilés, la tercera ciudad en importancia de Asturias. Se puede decir que estamos prácticamente en el centro de la Costa Verde. Más que la ciudad en sí os recomendaría visitar la ría y sus miradores, y especialmente subir unos kilómetros hacia el norte para conocer Cabo Peñas y su faro, el más importante de Asturias. Las vistas al mar desde aquí son ciertamente fascinantes.

Llegando a Gijón

Desde Avilés y Cabo Peñas ponemos rumbo hasta Gijón (no sin antes pasar por Luanco y Candás), visita imprescindible dentro de la costa asturiana. Su carácter de gran ciudad no le ha hecho perder su esencia marinera en algunos puntos, especialmente en el barrio de pescadores, el puerto y el centro histórico. Lógicamente es un lugar también donde debemos visitar algunos monumentos y museos, sin olvidarnos de sus playas y el buen ambiente nocturno alrededor de las sidrerías.

Los próximos destinos desde Gijón serían los que nos llevarían a los alrededores de la ría de Villaviciosa. De los pueblos que la conforman podríamos destacar sin duda Tazones, enclavado entre peñas, así como Lastres, preciosa villa marinera de tejados rojos, o Colunga. Todo este entorno es conocido como la Comarca de la Sidra, así que ya os podéis imaginar que además de buenas playas y turismo de mar e historia, la bebida por excelencia de Asturias cobra un protagonismo más que especial.

Más información: guía de viaje a Gijón

Elogio del Horizonte en Gijón

Elogio del Horizonte en Gijón

Desde Colunga solo 25 kilómetros nos separan de otro de los grandes destinos turísticos de la Costa Verde, Ribadesella, ya en el oriente asturiano. Un lugar conocido especialmente por su tradicional Descenso Internacional, pero en el que también podemos encontrar un patrimonio de gran belleza, actividades al aire libre para todos los gustos y la célebre Cueva de Tito Bustillo (Asturias es una de las regiones más ricas en cuanto a vestigios prehistóricos)

Ribadesella Asturias

Ribadesella, Asturias

La penúltima parada de nuestra ruta será Llanes, a 30 kilómetros de Ribadesella. Aquí se aprecia una gran cantidad de iglesias, casonas, palacios y casas nobiliarias que nos pueden llevar a hacer un magnífico recorrido por el centro histórico. El conjunto monumental del concejo de Llanes es sin duda de lo mejor de la Costa Verde, por lo que además del turismo de playa os recomiendo perderos en sus callejuelas.

Final de la ruta por Asturias

El final de nuestra etapa por la Costa Verde será en Ribadedeva, separado de Cantabria por el río Deva. La naturaleza ha sabido darle a este concejo un legado de miles de años de historia, ya que en su término municipal podemos encontrar numerosas cuevas con muestras de arte prehistórico. A ellas hay que añadirle un más que interesante patrimonio religioso y civil, dentro de un casco viejo de grandes esencias marineras.

Podéis iniciar vuestra ruta desde Castropol y concluirla en Ribadedeva, o al contrario. La idea sería contar con una serie de días para poder visitar cada uno de los pueblos con tranquilidad. Hay quien en un fin de semana consigue hacer la travesía, pero es preferible que sean como mínimo cinco días para disfrutar del sugerente sabor de la Costa Verde. Seguro que no os arrepentís.

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